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Archive for 25 marzo 2012

¿Qué es el Reino del Bosque sino un reino escondido de la mirada de los humanos? El Bosque como lo llaman aquellos elegidos que han podido penetrar en él, bien por suerte bien por azar o bien porque el destino creó un surco en su camino que los llevó hasta sus lindes, lo describen como un lugar tétrico, oscuro, donde los grandes árboles con todo su follaje cubren el cielo y no dejan que la luz del sol toque la tierra. Un lugar donde todos los miedos de los hombres, y los que somos mortales sabemos que son muchos; cobran realidad y donde las sombras que se generan hacen ver amenazas por doquier. Donde los ruidos hielan la sangre de los más valientes y donde la desorientación crea pánico en los otrora férreos corazones. Pero éste no es un Bosque para los humanos. Este es un bosque especial donde las dulces ninfas y las mágicas hadas conviven con los pequeños duendes y los malignos babosos verdes. Donde la atenta mirada de un sátiro puede observar como la hierba crece fresca y verde a pesar de la ausencia de luz. Donde las ninfas disfrutan de la música del bosque. Donde los duendes vagan tranquilamente porque no sienten amenaza alguna.

El Bosque, que por su extensión podría considerarse una pequeña selva, se encuentra a varias jornadas de viaje al suroeste del reino de los Bárbaros Negros: La Meseta Yerma. A vista de pájaro el Bosque presenta un anillo de fuertes y gigantes secuoyas que se comportan como una muralla natural. Estos árboles son milenarios y han visto como la tierra nacía, cambiaba y en ocasiones se consumía. Son las puertas del reino. A parte de esta barrera natural, el Bosque se encuentra rodeado por unas marismas que intentan con sus ciénagas y vapores desaconsejar a cualquier sensato viajero seguir en esa dirección. Es por este terreno adverso que rara vez alguien consigue llegar al interior del Bosque. Tras la muralla natural encontramos una zona muy tupida, pero que deja algunos claros. Los árboles son sauces, nogales y en las zonas más frondosas carpes que hacen complicado el paso. En ese segundo anillo se observan algunos riachuelos y lagos más o menos concentrados en la parte más occidental del lugar. De hecho, los riachuelos nacen de una agrupación montañosa no demasiado elevada que se encuentra en esa zona: las Colinas del Manantial. Pero no todo en el Bosque es perfección. El tercer anillo del Bosque está formado por una zona de pinos, zarzas de espinos y plantas irritantes que no hacen para nada agradable el pasear por esos lares. La cosa se torna más desagradable si cabe, si tenemos en cuenta que los crueles y malvados babosos verdes han adoptado la parte Norte de este anillo como su hogar. Si el corazón de quien observa lo permite, si el instinto no hace girar ligeramente para otro lado la cabeza, justo en el centro del Bosque se encuentra un punto sin vegetación. Un punto árido, una hectárea de piedras y matorral bajo que contiene en su centro una depresión de cierta profundidad y que si tuviéramos un ojo como el de un halcón nos permitiría distinguir lo que hay en su fondo. Algo que con nuestras limitaciones no somos capaces de distinguir. En este reino los duendes habitan generalmente en las partes interiores del primer anillo. Como seres solitarios que son, se encuentran repartidos por toda la extensión del primer anillo aunque en el área más cercana a las Colinas Del Manantial hay una aglomeración ligeramente superior. En el segundo anillo, la zona con más agua y donde se encuentran los dos lagos más importantes, viven Bamba y Liquen: las ninfas. A lo largo del segundo anillo campa a sus anchas Rufu el sátiro, invitado siempre a todas las fiestas de las pequeñas y graciosas sílfides que tienen su morada en la parte centro y norte del segundo anillo.

En el Bosque existe una colonia de sílfides relativamente grande, teniendo en cuenta que normalmente es complicado encontrar más de una o dos en la misma zona. Muchas hadas tienden a vagar en solitario una vez alcanzan la madurez. La corte está formada por el hada Reina, un grupo de siete hadas adultas y dos hadas aprendiz. Esta pseudosociedad de las hadas es muy informal y se comporta de forma similar a un vecindario de amigas en el que aquellas con más experiencia guían y aconsejan a las más inexpertas. Las hadas han construido sus hogares en las copas de los árboles ayudadas por su magia y algunos de los animales del Bosque, como los pájaros. A un humano le recordaría a las casas que se suelen construir de madera y adobe en las zonas cálidas. Sin una vista muy aguda pensarían que se trata de nidos de pájaros muy elaborados. La casa tiene una única habitación donde se encuentra la cama hecha de plumón de mochuelo, muy mullida y calentita, con una sábana hecha mediante piel de serpiente. También hay varias vasijas y otros objetos contenedores que generalmente las hadas consiguen a través de los duendes y donde almacenan los ingredientes que les hacen falta para sus encantamientos. Como amantes de la música que son, no es raro que tengan grillos como mascotas, les encanta su sonido. Los grillos agradecen el calor que desprenden y por eso no es extraño que en los pequeños balcones que acompañan a las casas de nuestras hadas se encuentre siempre un grillo, o dos, creando lo que para las hadas es música. Siempre buscando deleitar los oídos con sonidos que hagan vibrar sus cuerpos, suelen también colocar ramitas y pequeñas piedras colgadas de la entrada de su casa para que el viento las mueva y produzcan música al entrechocar. Las hadas prácticamente no usan sus casas sino es para dormir y descansar. Les encanta dormir y muchas veces pueden pasar horas haciéndolo. Por lo demás, siempre se encuentran en grupos o separadas volando de aquí para allá en el Bosque intentando hacer felices a todos sus habitantes.

Las hadas suelen vivir solas aunque normalmente un hada adulta compartirá su casa con un hada aprendiz hasta que ésta sea considerada capaz de valerse por si misma. Se llama hadas aprendiz a aquellas hadas recién nacidas o muy jóvenes y que todavía no comprenden todos los secretos de la magia. Todas las hadas son buenas por naturaleza y por eso necesitan unos años de aprendizaje para saber que el mundo que les rodeas es un mundo peligroso y lleno de amenazas y que ellas con su presencia ayudan a que sea más agradable. Por eso además de aprender a usar la magia y los encantamientos en sus primeros años de vida también deben conocer a que amenazas se enfrentarán. Las hadas viven muchísimos más años que los humanos. Algunos dicen que al igual que los elfos, que habitan más allá del Mar Del Fin Del Mundo, son inmortales y sólo pueden morir por medios violentos o cuando se cansan de la vida…Esto nadie lo puede asegurar pero lo que sí es cierto, como pudo demostrar el famoso nigromante Jakhal el Negro, es que cuando alguien dice que no cree en un hada, y realmente no lo cree, un hada en el mundo muere sin remedio. Por estos motivos, el ciclo vital de las hadas es muy diferente al de los humanos, las sílfides rápidamente adquieren una apariencia adulta, con su altura de medio metro, sus pequeñines y voluptuosos cuerpos cubiertos por finas y escasas ropas de gasa y unos ojitos que son los que realmente indican cuan larga ha sido su existencia en este mundo. El fuego interior de las hadas se refleja en sus ojos, por lo que las hadas aprendiz podrían incluso deslumbrar en ocasiones al intrépido humano que osa mirarlos fijamente. En cambio las hadas adultas, cansadas ya de vagar por este mundo, presentan matices más mates.

Las hadas han aprendido a fusionarse con la esencia, esa energía que reside en todas las cosas y seres del mundo. Es un poder que subyace en todos los seres vivos pero que en ocasiones, cuando te abres a él, lo comprendes y lo sientes puedes ser capaz de manipularlo. De la esencia de todo lo que les rodea, las hadas obtienen su poder mágico y a través de ella son capaces de realizar hechizos que alteran la realidad y lo material. También las hadas tienen el don especial de percibir los cambios del clima e incluso se les confiere algún tipo de control sobre el mismo. La relación de las hadas con el clima es una cuestión extraña ya que además de ser capaces de predecir cuando llegan las heladas, la primavera o el invierno, las hadas son inmunes a las condiciones extremas del clima tal y como Jakhal el Negro demostró con sus estudios y dejó reflejado en sus escritos “Sobre los seres mágicos y de otro planos”. Jakhal llegaba a la conclusión que las hadas eran enviadas de los dioses para guiar y ayudar a los humanos, pero este punto nunca ha podido confirmarse ni demostrarse.

En general la vida de las sílfides del Bosque resulta bastante tranquila ya que el Bosque conforma un reino aparte del resto del mundo que no se ve amenazado por elementos externos. La excepción fue el trágico suceso provocado por los babosos verdes y desde aquella vez no han tenido que lamentarse más desgracias. Aquel lamentable suceso tuvo como protagonista a Ging, un hada. Fue engañada por los babosos verdes y secuestrada. Los babosos sometieron a la pobre a un sinfín de vejaciones, y cuando finalmente las hadas con la ayuda de Rufu, el sátiro, pudieron rescatarla, no pudieron hacer que volviera a sonreír. Ging no murió de tristeza porque tenía una gran fuerza interior pero se retiró al interior del Bosque para permanecer en soledad y alejada de la mirada de los demás. A parte de este triste capítulo, las hadas suelen divertirse y disfrutar de los días y las noches. Rufu a menudo ameniza la velada de las hadas tocando música. A ellas les encanta la música y cuando oyen una linda melodía se ponen nerviosas, se descontrolan y comienzan a desprender un ligero brillo. Entonces comienzan a bailar, como si de un grupo de luciérnagas locas se tratara, riendo a carcajadas de aquí para allá y de allá para acá. Mientras, Rufu salta de alegría haciendo que las pezuñas de sus patas de caballo aplasten el césped bajo su peso al mismo tiempo que toca su flauta para hacer vibrar a sus amigas. El éxtasis va en aumento hasta que todos entran en un estado de embriaguez musical y felicidad que hace que corran, salten y rían sin ton ni son.

La vida de las hadas transcurría así de forma tranquila, hasta que hace unos días Bamba, la ninfa del Lago del Norte, les trajo el mayor tesoro que se le puede entregar a un hada: un hada bebé. En los tiempos que corren, donde los humanos creen cada vez menos en las hadas, el nacimiento de una es motivo de alegría, celebración y festejo. Nadie sabe lo que lleva a las hadas a nacer por lo que incluso para ellas es un fenómeno mágico y grandioso.

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Hola a todos. Ha sido una semana dura de trabajo y quiero que os impliquéis un poco más. El capítulo dos está listo para ser expuesto y que podáis seguir conociendo la novela, pero os quiero pedir un favor…..apoyad el proyecto.

Si conseguimos 15 votos positivos publicaré el segundo capítulo….

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